Por: Franklin Cornejo Urbina
Reporte de lectura
“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este
derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar
y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de
fronteras, por cualquier medio de expresión”1
Comienzo citando esta declaración ya que el comunicador además del derecho
de manifestar opiniones, informar, “poner en común y compartir algo” el autor
fundamenta acertadamente un compromiso y deber de generar comunicación donde no
la hay, facilitarla donde sea escasa y fortalecerla donde exista, esto aunado a
un aporte de civilidad y vocación en no mediocrizar la comunicación, con esto
me refiero con que debemos de asumir y dirigir un carácter educativo o
formativo dentro de nuestras capacidades conocimientos y aptitudes que vayamos
adquiriendo, tomando en cuenta la idea de que la comunicación es una relación
social y que cuanto mayor sea nuestra comprensión, metodología, entendimiento
podremos compartirla y mejorar relaciones sociales, mejorar practicas
comunicativas y funcionar mas asertivamente en lo que propongamos en diversos
ámbitos.
El autor señala “Los campos” mencionando desde la radio comunitaria,
educación popular, pasando por la educación en medios hasta nombrar la
promoción social y la cooperación internacional; retomo este apartado ya que su
relación es demasiado estrecha con el apartado de “La visión” y su aplicación
en el contexto. Tenemos que situarnos y entender la realidad, analizarla,
comprenderla y aplicarla como textualmente menciona el autor “el de un
acompañante que facilita conocimientos a la comunidad” y considero que a
nosotros mas que a nadie nos queda el
saco, al considerar nuestra realidad indígena predominante en una sociedad
en constante crecimiento y globalización inminente.
En nuestro contexto es común, periódico y hasta normal ver conflictos
sociales, será por qué no exista en nuestro contexto una comunicación para el
desarrollo? Esta se menciona que esta desarrollada para formar ciudadanos, pero
en muchos de nuestros pueblos continuamente existen problemas, choques o roces
de grupos, es difícil hablar de comunicación donde no hay valores, es difícil
hacer comunicación cuando los que la intentan ni siquiera saben escuchar y sin
poder entender su realidad, esto también se debe en muchos casos a que el
dirigente o persona que da la cara, (el comunicador del grupo en este caso)
limita, restringe o manipula a su beneficio la información.
Podemos concluir que la comunicación desde los medios es deficiente e
insuficiente y en lo mas mínimo posee un aporte educativo o cultural; para esto
requerimos de comunicadores que conozcan o produzcan los medios adecuados a
cada contexto, que domestiquen el mayor numero de metodologías posibles para
lograr las mejores y mas eficientes prácticas comunicativas.
1. Articulo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos
En relación a las radios comunitarias el autor lo aborda como nuevos campos de estudio que no clarifica, considero que estas mantienen un mismo concepto de dominación hacia su comunidad. Las adiestran para difundir su cultura y no existe una apertura a las demás.
ResponderEliminarComo parte de este reporte de lectura agregaría un punto muy importante que no debe pasar desapercibido,es decir, la importancia de que el o la comunicadora estén en constante actualización, que lean, que se informen y adquieran conocimientos para entender su entorno social y así llevar al desarrollo a la sociedad.
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